¿QUÉ ES LA LOGOPEDIA?

“La Logopedia es la ciencia que estudia la prevención, investigación y el tratamiento de los trastornos de la voz, el habla y el lenguaje oral y escrito”, es decir, de la comunicación en todos sus aspectos.

Las personas afectadas por esclerosis múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas, pueden presentar dificultades para hacerse entender, para articular palabras, para comer… como consecuencia de su enfermedad, lo cual les repercute a nivel personal y social. Muchos no son conscientes de que padecen este tipo de trastornos, no obstante, estas dificultades las trabajamos en Ataem, desde el servicio de logopedia.

El primer contacto con el paciente y sus familiares ha de ser efectivo, para crear un ambiente confortable. Se realiza una anamnesis en la que se recogen todos los datos clínicos y de interés, posteriormente se hace una evaluación con el propósito de establecer un adecuado tratamiento, con respecto a los objetivos que se pretende conseguir con el paciente.

El objetivo fundamental de la Logopedia es rehabilitar el lenguaje y la comunicación humana y las funciones orales no verbales, cuando estas han sufrido alteraciones o trastornos.

Los objetivos generales de la intervención logopédica son:

  • Adquirir y generalizar una correcta respiración diafragmática: Con el objetivo de aumentar la capacidad vital del paciente para así disminuir la fatiga, aumentar el tiempo de fonación e intensidad de voz y prevenir o tratar la patología vocal.
  • Estimular y tonificar la musculatura orofacial. Para aumentar la tonicidad de la musculatura facial implicada en el habla, deglución y en la expresión del rostro.
  • Mejorar habla y articulación: para mejorar el nivel de inteligibilidad del discurso y con ello poder interactuar con el entorno.
  • Mejorar coordinación fono-respiratoria.
  • Ajustar parámetros acústicos de voz (intensidad, tono y timbre).
  • Prevenir y tratar dificultades deglutorias.
  • Estimular el lenguaje a nivel de expresión y comprensión.
  • Mejorar y/o mantener el funcionamiento de las capacidades cognitivas que intervienen en la comprensión y expresión del lenguaje.
  • Trabajar las alteraciones lecto-escritoras.
  • Ofrecer sistemas alternativos y/o aumentativos de comunicación.
  • Mejorar la calidad de vida del paciente.

Las alteraciones más frecuentes son:

  • Alteraciones respiratorias: Disminución de la capacidad respiratoria, el paciente se fatiga al hablar necesita hacer paradas para recuperar la respiración. No utiliza un patrón de respiración correcto. Disminuye la capacidad de expectorar de manera eficaz.
  • Alteraciones en la musculatura buco-facial: En ocasiones se ve afectada la musculatura, lengua, labios, velo del paladar… por debilidad en la misma lo que afecta al habla y a la deglución.
  • Alteraciones sensitivas a nivel facial: presencia de hormigueo, quemazón en la cara, boca acorchada…
  • Alteración de los parámetros acústicos de voz: Producidas por las alteraciones respiratorias y un mal uso de la misma, dando lugar a una voz distinta a la habitual, viéndose afectada la intensidad, tono y timbre.
  • Alteraciones del lenguaje: dificultad para comunicarse verbalmente como consecuencia de la lentitud con la que procesan la información. Frecuentemente, los pacientes se quedan en blanco o no encuentran la manera de expresarse correctamente o no comprenden lo expuesto por el interlocutor.
  • Alteración de los movimientos grafo-motrices: dificultades para escribir a una velocidad normal debido a la lentitud con la que procesan la información motórica. Progresivamente, los afectados se dan cuenta de que su letra ha cambiado y de que ya no escriben a la velocidad con la que lo hacían en los primeros meses de enfermedad.
  • Alteraciones cognitivas: alteraciones en la memoria y desorientación espacio-temporal.
  • Alteración del cálculo: agnosias, alteración de la memoria, falta de atención….
  • Alteraciones en la deglución: frecuentes atragantamientos con líquidos y sólidos, dificultad en la masticación…

Dichas alteraciones, se resumen en estos trastornos:

La disartria es un trastorno del habla de origen neurológico, que afecta a un 25% a 55% de los pacientes con esclerosis múltiple. Se caracteriza por una articulación imprecisa, debilidad o falta de coordinación.

El tratamiento a seguir se basa en realizar ejercicios de relajación, control postural, coordinación fonorespiratoria, intensidad, tono y timbre de la voz, praxias orolinguofaciales, prosodia (entonación)…

En los casos en que el habla está seriamente afectada, se utilizan sistemas aumentativos o alternativos de comunicación.

La disfagia es la dificultad parar tragar. Se presenta con mayor frecuencia cuando la enfermedad está en fases más avanzadas, pero igualmente se puede dar en cualquier fase de la enfermedad.

Se manifiestan mediante tos, al comienzo de estos síntomas el paciente no le da importancia pero poco a poco estos síntomas se agravan y llegan a ser realmente un problema en el acto deglutorio, afectando a la seguridad del paciente durante la alimentación, puesto que puede llegar a provocar aspiraciones, neumonías…

Por último, añadir que el tratamiento ha de ser individualizado, continuado y puede ser preventivo con el objetivo de afrontar la posible aparición de los síntomas, o compensatorio que se centra sobre los síntomas ya presentes, con el objetivo de subsanar las funciones más dañadas y potenciar aquellas que están conservadas.

Para que la intervención logopédica sea eficaz, debe ser precoz y continuada.